La primavera está a la vuelta de la esquina y esperemos que el buen tiempo también.  Por lo que todos estamos soñando poder salir al jardín a ventilarnos un poco después de estos meses de frío y reclusión.

Pero  la realidad es que la mayoría hemos dejado un poco abandonado el jardín durante el invierno y antes de poder disfrutarlo tenemos trabajo que hacer.

Por eso en este post queremos darte las 5 claves para que sepas qué es lo mejor que puedes hacer para tu jardín en esta época y, como queremos hacerte la vida más fácil te daremos las claves para que con poco esfuerzo obtengas los mejores resultados.


  1. LIMPIA EL JARDÍN

Después de días de frío, viento, lluvia y abandono, habrá que empezar por el principio. Limpiando el jardín. Esta tarea incluye retirar ramas y hojas secas, malas hierbas, plagas escondidas en materia seca, eliminar plantas que no hayan sobrevivido al invierno y retirar desperdicios o semillas que puedan haber caído a la tierra sobre la que queremos trabajar.

Limpiar el jardín incluye podar. Al podar las plantas hay que tener siempre cuidado hacerlo de la forma correcta. Eliminando ramas dañadas y marchitas y brotes que no tengan fuerza. Lo que a la planta le molesta en su crecimiento. Dejando lo que se encuentre en buen estado para que con la llegada de la primavera el crecimiento sea con mas fuerza. Además servirá para promover el crecimiento de plantas que necesitan fortalecer su estructura. Es la época para hacerlo!



  1. PREPARA EL TERRENO

Aunque parezca obvio hay que recordar que la tierra es lo más importante del jardín.  Después del invierno podemos encontrarnos con un terreno reseco, compactado o no muy bien fertilizado.

Es importante airear el terreno cavando y removiéndolo con cuidado de no dañar las plantas existentes. Donde haya plantas podemos utilizar una herramienta tipo tridente para conseguir que entre oxigeno a las raíces.

Como tendremos un presupuesto limitado, antes que invertir riego o luces es más importante invertir en una buena tierra.



  1. FERTILIZA E HIDRATA

El último paso para tener el terreno en condiciones idóneas es la fertilización. Una de las mejores formas es añadiéndole compost orgánico. Esto, además de ayudar a fertilizar, contribuye a mejorar la calidad del terreno y a promover una actividad biológica saludable. Deberíamos hacer esto cada dos semanas para que las plantas crezcan verdes y fuertes.

Dependiendo de cómo haya sido el invierno de seco o húmedo necesitaremos es posible que sea conveniente rehidratar el terreno de forma profunda para que se reactiven de nuevo. Un consejo! Haz esto cuando el sol empieza a calentar para evitar que el agua se pueda congelar una vez entre en la tierra.



  1. PUESTA A PUNTO DEL CÉSPED

Si en verano se nos dice que no hay que podar mucho el césped para que no se reseque en primavera es el momento de hacerlo!  Ya que debido al clima de esta época del año se recuperará muy rápido.

Lo primero para mejorar su aspecto, será eliminar las malas hierbas que hayan podido aparecer. Después debemos cubrir zonas que en invierno hayan quedado dañadas o zonas secas con semillas o césped nuevo. Y por último, y si es necesario, habrá que nivelar el terreno. Levantando las zonas hundidas por las lluvias con un corte en cruz y rellenando con sustrato y las partes elevadas aplanándolas con un rodillo o similar  cuando el suelo esté seco.

Este trabajo merece la pena ya que hará que nuestro césped luzca bien bonito durante toda la temporada que vamos a pasar en el jardín o patio.



  1. LA ÉPOCA DE LA SIEMBRA

Este es el momento de trasplantar ya que en primavera todo se multiplica. Puedes cambiar de tiesto aquellas plantas que necesiten un tiesto más grande o directamente plantarlas en la tierra. Poda las raíces y verás como notas que rápido mejora su tamaño y aspecto. Sea cual sea el caso, asegúrate de hidratar de forma abundante  los primeros días.

Para que se produzca la floración es necesario que haya un espacio suficiente entre cada planta. Esta distancia dependerá de las plantas y de cómo queramos configurar el jardín pero hay que cuidar que no estén demasiado cerca para que no se limite su crecimiento y evitar que envejezcan más rápido.

También tendrás que tener en cuenta las medidas y forma del jardín. Combina plantas anuales con perennes, para conseguir un jardín cambiante durante todo el año. También puedes usar plantas que florezcan en meses distintos para tener el mayor tiempo posible un jardín lleno de color.

Usa plantas trepadoras o enredaderas como la hiedra para que crezcan sobre los muros o verjas, o úsalas para crear la sombra más natural y agradable. Si usas enredaderas con flor como la mandevilla agregarás color.

Y si te animas la primavera es la mejor época del año para sembrar árboles frutales.


Si por el contrario quieres plantar desde la semilla, dependiendo del tipo de planta será necesario primero usar un semillero para que las plantas germinen antes de pasarlas a la tierra. Hay semilleros específicos pero cualquier recipiente puede servir.

El sustrato debe ser ligero y poroso (turba y arena que no ahogue las raíces).  Una vez lleno, se compacta ligeramente y se humedece con un vaporizador. La germinación tardará entre 10 y 20 días. Durante ese tiempo habrá que ocuparse de controlar que la temperatura sea la adecuada y que la tierra esté siempre ligeramente húmeda.

Cuando las plantas tengan 4 o 5 hojas es el momento de sacarlas del semillero y pasarlas o bien a una maceta o directamente al suelo del jardín. En cualquier caso controlando que no se dañen las raíces.


Esperamos que este post os haya sido de ayuda y os haya dado las fuerzas que necesitáis para coger las herramientas y poneos manos a la obra. 

Nos vemos por las redes!