Cuando el otoño avanza y el aire empieza a refrescarse, es el momento en el que nos empieza a apetecer refugiarnos en el candor de nuestra casa, seguramente frente al acogedor fuego que nos proporciona la chimenea, una excelente manera de calentar nuestro hogar y nuestro ánimo. Porque sin duda de entre todos los tipos de calefacción para el hogar, la chimenea es el más agradable, además de ser una muy buena manera de calentar la casa económicamente.

Para calentar la casa en invierno, una buena chimenea encastrada moderna, con una buena instalación y un buen funcionamiento puede calentarnos un hogar de 100 m2 perfectamente, o si lo preferimos, ser un buen complemento a otro tipo de calefacción, ayudándonos a ahorrar dinero de la factura de calefacción.

En este artículo queremos ayudarte a tener la chimenea en buenas condiciones, por eso hemos querido hacer un manual de uso y mantenimiento de la chimenea, en el que te resolvemos todas tus dudas y te damos los mejores trucos sobre:

            1. Mantenimiento de la chimenea.

            2. Cómo hacer la limpieza de la chimenea

            3. Cómo encender el fuego con facilidad

            4. Cómo mantener el fuego en óptimas condiciones

            5. Cuánto consume mi chimenea

            6. Cuál es la mejor leña para la chimenea

En este artículo  puedes leer todas las cuestiones que te ayudarán a hacer un buen mantenimiento y a optimizar el uso de su chimenea, de modo que puedas disfrutar de todo el calor y confort que tú y los suyos os merecéis.

Encontrarás todo lo que necesitas saber para sacarle el máximo partido a este tipo de calefacción del hogar. Si sigues los consejos y pones en práctica los truquillos que te traemos podrás calentar la casa económicamente. ¿Empezamos?

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1. Mantenimiento de la chimenea

Antes de poner la chimenea en marcha, sería recomendable que hubieras hecho la revisión y el mantenimiento que son necesarios para su buen funcionamiento. No existe en España una normativa clara que diga cuando hay que deshollinar las chimeneas y revisar los hogares de combustión, pero en la mayor parte de Europa es obligatoria esta revisión cada año.

Es una norma de seguridad sobre todo, ya que previene la combustión de hollines con la posibilidad de incendios en las casas y la mejora de la combustión de la leña, evitando la inhalación de gases tóxicos producidos en la chimenea. Si ya lo has hecho ¡felicidades! caliéntate plácidamente frente a tu chimenea, si no es así, en este artículo te resolveremos las preguntas sobre la chimenea que te ayudarán a hacer un buen mantenimiento y a optimizar el uso de esta.

1.1 Por qué deshollinar la chimenea

Es muy recomendable limpiar la chimenea una vez al año, como máximo dos. Se recomienda una limpieza tras quemar tres o cuatro toneladas de leña, teniendo en cuenta que puedas tener que adelantar la limpieza en función de lo húmeda y resinosa que pueda ser la madera que quemes.

Si cuando enciendes la chimenea se llena todo de humo, seguramente el problema se deba al mal tiro de la chimenea. El humo no sale debido a la reducción del paso de los conductos de evacuación, por la acumulación de hollín en sus paredes. Como habíamos comentado, tendrás que hacer una revisión.

creosota-vitrificada Tanto si se trata de una chimenea moderna, una chimenea tradicional, una estufa o cualquier otro artefacto que combustione biomasa (leña, palets, astillas, cáscaras etc) o carbón, la combustión incompleta de la madera, los alquitranes derivados de su combustión y la presencia de agua o resinas en la madera, se adhieren en el cañón de humos formando depósitos de creosota/alquitrán y hollín, sustancia negra, fina y grasienta que forma el humo en las superficies por las que sale de la chimenea. Estos sólidos que se adhieren a nuestra chimenea son los que hemos de retirar lo antes posible si queremos disfrutar de un calor agradable sin peligros, humo en la habitación ni olores desagradables.

 Resumiendo ¿Por qué tengo que deshollinar la chimenea?

  • Una chimenea sucia es una importante causa de incendio en tu vivienda
  • Una chimenea sucia será la causa de revocos de humo hacia el interior de la vivienda
  • Una acumulación excesiva de hollín en el conducto de humos puede provocar la rotura del mismo y ser causa de incendio.
  • El hollín disminuye el rendimiento de los equipos aumentando sensiblemente el consumo y la contaminación.

1.2 Cómo deshollinar la chimenea

Puedes llamar a una empresa reputada que te haga todo el trabajo. Si es una empresa legal, con años de experiencia te hará un buen trabajo de forma rápida, limpia y segura, con cepillos adecuados al diámetro de la chimenea y sistemas de aspiración adecuados para aspirar bien todo el hollín.

O tal vez te preguntes ¿podría deshollinar yo mismo la chimenea? Desde luego que sí, es un mantenimiento que puedes hacer tú mismo.

Toda la vida la han hecho los habitantes de la mayoría de las viviendas. Lo más importante es que te hagas con todas las herramientas adecuadas y que tomes todas las medidas de seguridad para evitar cualquier accidente. Las dudas que puedan surgirte, te las vamos a solucionar en este manual para el uso y mantenimiento de su chimenea.

La primera cuestión que nos puede venir a la cabeza es ¿Voy a manchar mucho mientras deshollino?

Teniendo en cuenta que vas a remover todo el hollín que hay en los tubos o la caja de humos, utilizando un aspirador  de cenizas especial (ten en cuenta que el aspirador de casa se nos va a atascar al momento), será una operación razonablemente limpia.

Los residuos más sólidos que remuevas quedarán en la chimenea, y el polvo fino lo absorberás con el aspirador. Antes de empezar el trabajo cubre con papel la zona cercana a la chimenea. Puedes cubrir el resto con plástico fino, e incluso usar una tela gruesa mojada para cubrir la boca de la chimenea, evitando aún más el paso del hollín en polvo.

1.3 Deshollinadores químicos comerciales

Encontrarás en el mercado productos especiales para la limpieza y protección de estufas, chimeneas y demás sistemas que acumulen hollín, como por ejemplo cartuchos deshollinadores o sobres de limpieza.

La función de estos productos es deshacer el hollín, alquitrán o resina que se acumula en la chimenea y así mejorar el rendimiento de esta y alargar la limpieza manual.

Es importante leer las instrucciones de cada producto ya que además de el modo de uso nos indicarán la frecuencia de uso y la cantidad que usar en cada deshollinado. Normalmente se introduce el producto mientras la chimenea está en uso cuando esté bien caliente y haya llama viva para lograr la máxima efectividad del producto.

El sencillo uso de estos productos, su eficacia, unido a su bajo coste nos proporciona ventajas como:

  • Ahorro en el consumo de combustible
  • Prolonga la vida de nuestra instalación.
  • Actúa en zonas difíciles de acceso manual.

El uso de estos productos no logrará sustituir el que antes o después tengas que limpiar la chimenea de forma manual, pero es un sistema muy efectivo para mantener tu chimenea en un óptimo estado mientras la usas.


 2. Cómo hacer la limpieza de la chimenea

calentar-casa-en-invierno-44En primer lugar y antes de ponerte a limpiar la chimenea, recuerda vestirte con ropa apropiada. Usa pantalones viejos  que puedas manchar y camisetas de manga larga que se puedan ensuciar, o tal vez puedas usar un buzo con capucha de papel como los que usan los pintores (tiene un precio muy reducido y es de usar y tirar y lo agradecerás al final). También debes llevar una gorra para protegerse mejor el pelo de suciedades, y no te olvides de ponerte una máscara alrededor de la boca y nariz para poder respirar mucho mejor y un par de guantes para protegerte las manos.

Necesitarás también una luz para iluminar bien la zona de trabajo, un cepillo pequeño de alambres rígidos y los cepillos para chimeneas (erizos) que usarás para limpiar los tubos. De todos ellos, el cepillo para chimeneas será el más caro, y tiene que ser de buena calidad, pero con un par de limpiezas lo amortizarás sin darte cuenta.

Para proteger el área de alrededor de la chimenea, encinta el suelo y las paredes más próximas con papel de protección como cuando vas a pintar, o puedes usar en su lugar periódicos, sobre todo una capa gruesa donde más vayas a transitar. En el resto, si hace falta lo puedes tapar con un film de plástico fino.

Un truco es usar una manta vieja o una tela gruesa que tengas por casa para cubrir la apertura de la chimenea. Rocíala con agua hasta que esté húmeda y así evita que los restos de hollín se esparzan por la habitación ensuciando todo lo que no has tapado.

Si la chimenea que tienes que limpiar es un contenedor moderno de hierro, es necesario quitar del aparato el cajón de la ceniza, la rejilla y el deflector de humos para favorecer la caída del hollín. Una vez terminada la limpieza, los volveremos a poner en su sitio.

Limpieza de la chimenea desde arriba.

calentar-la-casa-en-invierno-20 O sea, desde el tejado de la vivienda. Este método ha sido tradicionalmente el más usado. Utiliza un erizo deshollinador, una espiral de alambre de acero o de fibra de PVC con la medida del tubo de chimenea que tengas. Esta herramienta tiene dos anillas, por un lado ata una cuerda y por el otro un contrapeso, introdúcelo dentro del tubo o la caja de la chimenea y poco a poco ve bajándolo y subiendo rascando la suciedad que se adhiere a las paredes.

Puedes precintar con cinta y plástico toda la chimenea lo más estanca que puedas. Una vez acumulado todo el residuo dentro y dejando que se pose el polvo fino, usa un aspirador para cenizas y hollín. Conéctalo por la parte inferior aspirando poco a poco todo el hollín, y para finalizar acaba de aspirar y limpiar la caja de la chimenea.

Este método, aunque tradicionalmente sea el más usado, tiene riesgos para la seguridad que tendrás que valorar antes de empezar, ten en cuenta el evitar la rotura o desplazamiento de tejas en el acceso, también estáte muy pendiente de la climatología evitando el agua, la nieve o el viento que pueden suponer otro riesgo más para ti.

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Limpieza de la chimenea desde abajo.

como-calentar-la-casa-en-invierno-30Limpia la chimenea desde la parte inferior, con los erizos de acero o PVC, que ya hemos mencionado, que se enroscan a unas varillas de fibra que llamamos cañas, compuestas por diferentes tramos de 1,50m o 2,00m. Enrosca el erizo e introduce una varilla por el tubo de la chimenea haciendo el rascado de las paredes del tubo para que caiga el hollín y los restos de materiales mal quemados. Conforme lo vayas necesitando ve empalmando varillas hasta la longitud total de los tubos que tengas instalados. Estas cañas, de material flexible, permiten pasar por los codos que pueden encontrarse en el conducto.

Como antes, conecta un aspirador con las características específicas para aspirar cenizas y hollín, por la parte inferior del conducto y recogerá el polvo que vaya cayendo, al finalizar acaba de aspirar el resto de residuos más gruesos. Este método es el más utilizado en la actualidad.

Una vez hayas limpiado la chimenea con el cepillo, retira la manta humedecida que habías colocado en el exterior. Limpia cuidadosamente el hollín y la creosota, que hayan podido salir sin querer de la chimenea y vuelva a colocar la compuerta de metal. Finalmente, haz una limpieza rápida de lo que veas que no ha quedado del todo bien.

¡Has hecho un buen trabajo! En una estufa o chimenea de leña prácticamente el mantenimiento se reduce a la limpieza del conducto de humos, una buena salida libre de obstáculos y hollín que dificulten la salida de humos es fundamental para el buen funcionamiento de nuestra chimenea.

Además de este trabajo más duro, hay que hacer unas pequeñas tareas de limpieza, si no de forma diaria, sí muy habitualmente como son la limpieza del cristal y la retirada de cenizas. Así que aquí van unos cuantos consejos para hacerlo de la mejor forma.

2.1 Cómo limpiar el cristal de la chimenea

En el mantenimiento de la estufa o chimenea tienes que incluir también la limpieza del cristal que habitualmente tiende a ennegrecerse. Existen en el mercado buenos limpiadores específicos para esta tarea y que garantizan una perfecta limpieza con facilidad y prolongan que el cristal se siga manteniendo limpio, de todas formas te comentamos algunos trucos para que puedas hacer la limpieza del cristal de la chimenea de manera muy económica.

  • La solución más barata es utilizar papel de periódico. Humedece el papel de periódico y úntalo con un poco de ceniza. Pásalo por el cristal tantas veces como haga falta hasta que elimines el hollín. Para acabar seca el cristal con un papel eliminando el hollín que ha quedado suelto.
  • Otra solución, consiste en aplicar sobre el cristal un producto para hornos, dejarlo actuar y finalmente limpiar con una esponja.
  • También puedes utilizar el limpiacristales doméstico que tengas por casa para limpiar los cristales.
  • Si dispones de una máquina de limpieza a vapor, puedes usarla también para limpiar los cristales de la chimenea. Es una solución muy eficaz y que mantiene el cristal más tiempo limpio.
  • También puedes recurrir a un remedio casero, añade en un bol 2 cucharas de bicarbonato como abrasivo, una cucharada de amoniaco (para disolver el alquitrán), 1 cucharada de alcohol de quemar para dar brillo, 1 cucharada de vinagre blanco y algunas gotas de líquido lavavajillas, completa con un poco de agua. Extiende esta mezcla sobre el cristal con una esponja suave, y por último luego aclara con agua y seca.

calentar-la-casa-en-invierno-41Se recomienda realizar la limpieza con el cristal frío, para evitar la rotura del mismo por el cambio brusco de temperatura si aplicas un producto en frío cuando el cristal está todavía caliente. Aunque si aprovechas cuando el cristal está templado será más fácil limpiar.

Si algunas manchas son realmente difíciles de quitar, utiliza una rasqueta como la que usas para limpiar la vitrocerámica.

Una observación: algunas maderas hacen que por mucho que limpiemos el cristal tienda a ensuciarse, si es posible hemos de evitar el uso de madera tratada químicamente y, sobre todo, las coníferas. Por otro lado, hay que asegurarse que la madera que se va a utilizar en la chimenea está perfectamente seca, y que se trata de madera para la calefacción.

2.2 Cómo limpiar las cenizas de la chimenea

Como hemos comentado, recomendamos que vacíes periódicamente el cajón de la ceniza para evitar que se llene y de esta forma se sobrecaliente la rejilla. Todos los modelos tienen una rejilla y un cajón para la recogida de la ceniza. Además te recomendamos que dejes siempre un lecho de ceniza dentro de la cámara para tener un menor consumo de leña.

calentar-la-casa-en-invierno-23Con las cenizas fuera de la estufa has de tener cuidado porque podrían quedar restos de brasas y podrías quemarte. Guarda las cenizas en un cubo metálico o recipiente de material ignífugo que no pueda quemarse o deformarse. El recipiente lo colocas en un suelo ignífugo, lejos de materiales inflamables, hasta que las cenizas se apaguen y enfríen completamente.

Para agilizar las tareas de limpieza se comercializan modelos de cubos específicos que llevan incluso acoplado un motor de aspiración y con los cuales conseguiremos realizar la limpieza en unos minutos

Si quieres aprovechar para limpiar el interior de la chimenea nunca lo hagas con algo frío cuando esté caliente el aparato, al igual que ocurría con el cristal, el acero o la fundición del aparato, si lo limpias con agua fría cuando está caliente, se puede destemplar el acero o la fundición, llegando con el tiempo a romperse.

¡Recuerda que las cenizas podemos reutilizarlas como fertilizante para el jardín!


 3. Cómo encender el fuego con facilidad

Después de la exhaustiva limpieza que has hecho a tu chimenea, es hora ya de encenderla, aunque a veces encender el fuego no resulte fácil, vamos a explicarte una forma que hace este proceso más sencillo.

Para encender a la primera vas a necesitar un par de leños grandes, media docena de astillas o leña menuda, pastillas de encendido y cerillas.

Asegúrate de que las entradas de aire de la chimenea están abiertas, pon los dos leños que tienen que estar bien secos en la base, coloca encima las astillas o una capa de leña menuda de unos dos a cuatro centímetros de grosor, si no lo tienes muy claro puedes colocar dos capas o tres.

Recuerda que el aire es importante por lo que debes colocar la leña o las astillas de forma ahuecada, para que pueda correr el aire entre ellos. Coloca un par de pastillas de encendido, a poder ser de material ecológico encima de la leña menuda, o bien rocía liquido de encendido. Si no tienes, utiliza papel de periódico, pero recuerda que el papel de periódico es especialmente contaminante y contribuye a la formación de hollín.

El último paso es el más sencillo, enciende y cierre la puerta. Unas chimeneas necesitan más tiempo que otras para crear un buen tiro, si ves que no tira suficientemente puedes dejarla funcionar unos minutos con la puerta en el tope pero no cerrada hasta que se caliente, una vez encendido el fuego cierra la puerta para optimizar el rendimiento. Es importante también que la habitación tenga algo de ventilación, si no es así puedes abrir un momento alguna ventana.

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Cuando el conducto se calienta, el tiro natural aumenta. Por eso se recomienda reducir gradualmente el suministro de aire a medida que el fuego coge fuerza.

Si sigues estas indicaciones y enciendes el fuego con un par de troncos gruesos, la primera carga de leña durará una hora. Cuando se haya convertido en brasas, puedes abrir la puerta y añadir más leña. Te recomendamos dejar la puerta entreabierta unos segundos antes de abrirla por completo. De esta manera, te aseguras que el tiro de la chimenea arrastre los gases que queden dentro de la cámara de combustión y evitas revoques de humo en la habitación.


4. Cómo mantener el fuego en óptimas condiciones

Cuando recargues la chimenea, coloca siempre dos o tres leños a la vez. La leña se consume en tres fases, y un solo leño no es capaz de mantener correctamente su propio proceso. Más leña aporta más superficie, favoreciendo más turbulencias que mantienen el proceso de combustión.

Las turbulencias en el interior de la estufa o chimenea son importantes para encender el fuego y para mantener la óptima combustión, cuando la temperatura es baja, el oxígeno se resiste a mezclarse con las partículas de leña ahogando el fuego.

La forma de sacarle el mayor rendimiento a la leña la conseguirás con la regulación del aire y produciendo llamas intensas. Esta es la forma de reducir la contaminación por que las partículas u los gases se queman generando calor. Cuando la casa ya está caldeada, la temperatura de la habitación es mejor regularla con la cantidad de leña que con la regulación de aire.

Cuanto menos humo veamos que sale por la chimenea, mejor. El humo contiene gases con alto potencial energético que no se han quemado, un humo negro y denso es señal de que la combustión es mala, seguramente porque el fuego no es lo suficientemente intenso, cuando la combustión es buena, el humo es casi un ligero vapor de agua, el humo sale sin olores ni partículas.

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Una cuestión a veces polémica es el querer dejar que la chimenea encendida toda la noche, la mayoría de los fuegos de las chimeneas solo duran de 2 a 3 horas. Existe una antigua costumbre que consiste en cerrar los tiros de regulación del aire, de forma que se pueden mantener brasas hasta la mañana siguiente. Esta práctica es muy contaminante, muy poco eficiente y con el riesgo de incendio en la chimenea.

Para tener un efecto parecido al de tenerla encendida toda la noche, recuerda hacer la última carga con madera dura. Recuerda también que la chimenea o estufa es de hierro fundido, y una buena carga con esta leña harán que la estufa retenga el calor hasta la mañana siguiente, facilitando el encendido.

Las leñas duras dan más calor que las maderas ligeras con el mismo volumen, pero por kilogramo todas las leñas dan más o menos el mismo calor, siendo las maderas ligeras más baratas. Las maderas más ligeras o blandas son perfectas para las noches frescas de comienzo o final del invierno. Estas leñas permiten una combustión más limpia y rápida sin convertir nuestra casa en una sauna, y una vez conseguidas brasas puedes aumentar el tiempo de calor dejando un leño de madera más dura.

Usa siempre leña seca, con un índice de humedad inferior al 20%, sólo con leña seca conseguirás un buen funcionamiento de la chimenea y evitarás hollines en el conducto. No quemes materiales cómo: plásticos, pinturas, maderas pintadas, restos de comida, basura, etc.

Si la sala donde está la chimenea es inferior a veinte metros cuadrados, mantén la puerta abierta para una correcta ventilación. No sobrecargues la chimenea, no por eso te dará más calor. Las llamas no deben llegar al cielo del hogar de forma habitual, esto deteriora las piezas, resta vida a la chimenea y no genera más calor. Mantén en todo momento un fuego adecuado al hogar, sin excesos. Si tu chimenea tiene ventiladores incorporados, manténgalos siempre encendidos cuando haya fuego en el interior. Puedes reducir la velocidad pero no apagarlos.

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5. ¿Cuánto consume mi chimenea?

Una de las primeras preguntas que te habrás hecho al plantearte elegir calentar la casa con estufa o chimenea de leña es ¿cuánto consume mi chimenea? Valorar el consumo de la chimenea depende de varios factores, los principales podrían ser:

  • Es abierta o cerrada. Una chimenea cerrada, con una estufa o recuperador de calor de acero fundido consumirá bastante menos que la que la tradicional abierta sin ningún aparato en el interior.
  • La calidad de la leña es otro factor determinante del consumo de la chimenea. Una leña pesada y dura como la encina o el roble, nos darán un consumo menor que una madera blanda como el pino.
  • Existe otro factor muy determinante, la climatología, a mayor frío, más consumo.

Así que como ves no hay una respuesta única a esta pregunta, si no depdenderá del buen uso que hagas, la tipología y el clima del lugar en el que te encuentres, pero es un método de calefacción para el hogar muy económico ya que el combustible puede salirnos incluso gratis si lo recogemos nosotros.

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6. Cuál es la mejor leña para la chimenea

La mejor leña es la más dura, en España la leña más dura es la encina, roble y fresno, si vivimos en zonas donde podemos encontrar olivo o naranjo, serán unas buenas alternativas.

leña-chimeneasLa leña de pino es muy buena para iniciar el fuego. La leña de pino buena con muchas resinas es cara por lo que no suele utilizarse como madera de mantenimiento, la leña de pino normal o de álamo son de mala calidad, son baratas y si están bien secas pueden servirte en épocas donde no apriete mucho el frio.

La leña de olmo, abedul y haya son también maderas de buena calidad.

Te desaconsejamos completamente la utilización de maderas barnizadas, como el parquet, puertas antiguas, vigas barnizadas, etc. El uso de este tipo de maderas puede intoxicarte al desprenderse los vapores tóxicos de los barnices que contienen durante la combustión.

6.1 Las Briquetas 

La briqueta es un combustible sólido similar a un pequeño leño de madera que incluimos dentro de la llamada biomasa, una energía renovable que se produce de la limpieza de los bosques y residuos de madera. La briqueta se fabrica con la viruta resultante de triturar la madera, tras un tiempo de secado, esta viruta se introduce en una máquina que lo prensa y aglutina con calor (nunca con pegamentos o aglutinantes químicos).

briquetasLa diferencia de una buena y mala briqueta está en el residuo con el que ha sido fabricada. La hecha con madera dura como por ejemplo haya, dará un resultado sensacional, nos dará muchas calorías y un buen rendimiento, una fabricada con madera blanda, por ejemplo el pino, nos dará también calorías, pero su duración será mucho más corta. Cuando vayas a comprarlas recuerda que a mayor dureza mayor rendimiento.

¿Qué calienta más, las briquetas o la leña?

Las briquetas proporcionan más calor, su poder calorífico es muy potente, aunque como hemos dicho, varía mucho según el material con el que estén fabricadas. Tienen un mayor poder calorífico pero duran mucho menos que una buena leña de encina o el roble.

Las briquetas son un buen recurso cuando se nos ha quedado la casa fría y le queremos dar un calentón. Lo aconsejable es empezar con briquetas para caldear el ambiente, y luego mantener la chimenea con una leña dura y bien seca. La combinación de los dos combustibles es lo más aconsejable. El uso de briquetas en pisos, áticos y buhardillas es lo más sencillo ya que es un combustible limpio, fácil de apilar y sencillo de transportar.

Todavía es difícil encontrar briquetas de carbón o lignito, pero su poder calorífico y su duración es mucho mayor que la que proporcionan las mejores briquetas siendo un combustible con un rendimiento muy notable.

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6.2 Cómo mantener la leña en buen estado

La madera húmeda, además de dar poco calor, produce mucho humo lo que provoca suciedad en el hogar, el cristal y el tubo de la chimenea. Este mismo problema lo tienen las maderas que han sido sometidas a procesos químicos (conglomerados, traviesas de ferrocarril…) que, además, pueden producir emanaciones tóxicas.

Para conseguir una buena leña has de tener en cuenta algunas cosas:

  • Si cuando los has comprado no lo has hecho, has de abrir los troncos y apilarlos de manera que queden bien aireados para favorecer su secado. Si los troncos son finos no es necesario abrirlos pero a partir de 10-12 cm de diámetro ya debemos hacerlo. Los leños abiertos se secan y arden con más facilidad.
  • Consideramos una madera dura está bien seca, cuando ha tenido al menos dos años de secado, la madera blanda, un año o incluso menos. Tenlo en cuenta cuando vayas a comprar leña, asegúrate que la leña se haya secado protegida de la lluvia y en un lugar bien ventilado.

Para mantener la leña en buen estado es importante cómo la guardas así que te preguntarás ¿Cuál es el mejor lugar para apilar la leña?

calentar-casa-en-invierno-50Lo más aconsejable es apilar la leña a cubierto, en una leñera acondicionada para guardarla o, si se dispone de él, en el garaje. Menos aconsejable es tenerla al descubierto tapada con un plástico, aunque es algo muy común, ya que todo varía en función de la disponibilidad de espacio de cada consumidor. Ten en cuenta que la leña está seca, no pasa nada porque le caiga un poco de lluvia, aunque si puedes protegerla mejor.

En dúplex, áticos y casas convencionales que tengan chimenea, los consumidores suelen apilar la leña en el trastero o en alguna terraza, son dos ideas muy válidas.

La humedad de la leña no debe ser mayor al 20% para conseguir una buena potencia calorífica, mucho menos humo y menos producción de hollín entre otras cosas.

Si has sido tu mismo el que has cortado y preparado la leña, ten en cuenta que para que la madera esté bien seca debe tener, al menos, dos años de secado. Lo ideal sería que los primeros seis meses después de cortada, tuvieras la madera en un lugar abierto, pero techado, para que no se moje si llueve. Puedes tener también la madera apilada fuera y cubrirla por arriba con una lona.

calentar-la-casa-en-invierno-40Pasados los seis meses, deberías guardarla en un lugar cerrado, seco y bien ventilado. Esto último es importante para que la madera no se pudra, ya que la madera podrida tiene los mismos problemas que la húmeda. Este proceso es diferente cuando la madera cortada es el roble. Ésta deberíamos tenerla dos años sin cubrir, para que la lluvia la despoje de los taninos que contiene. Tras esto deberíamos mantenerla uno o dos años bajo tejado antes de quemarla.


El medio para calentarse más antiguo del mundo es el fuego de leña. Todavía hoy es una fuente de energía ecológica y económica. Es un muy buen sistema de calefacción no solo del pasado si no a tener muy en cuenta en el futuro ya que es un tipo de calefacción ecológica.  Tiene un alto poder calórico (algunas especies), prácticamente no presenta riesgos durante la producción, el transporte, ni almacenamiento, y al ser un combustible sin ningún poder de explosión, es una fuente energética que provoca emisiones que no contribuyen al efecto invernadero, porque son parte del ciclo natural, es un elemento biodegradable, aun después de su combustión, y contribuye a la conservación de los bosques, ya que la recogida de madera mejora y beneficia el ecosistema forestal.

El uso de leña favorece la creación y sustentación de los empleos rurales, contribuye a reducir la dependencia energética española del exterior y lo mejor para el bolsillo, su precio es mucho más bajo que el resto de las energías convencionales, pudiendo incluso, llegar a ser completamente gratis, ya que es el único caso en el que podemos recoger nosotros mismos el combustible. Pero además, entre todas las ventajas que tiene calentar la casa con una chimenea de leña, podemos sumar lo agradable que es y lo bien que se está a la vera del fuego. ¡Viva el calorcito natural! Y tú que opinas, ¿te gusta seguir calentando la casa usando la chimenea? ¿Qué ventajas son las que más te gustan?